Emi_cammm
Muchos conocemos esa historia que nos enseñó que incluso los polos opuestos pueden ser almas gemelas, que dos mundos distintos pueden chocar y entrelazarse para formar algo único. Pero, ¿te has preguntado alguna vez si eso podría ser real? ¿Si fuera posible que, en medio del ruido y la rutina, apareciera esa persona que parece sacada de un cuento, la que completa los huecos que ni siquiera sabías que tenías?
Mira, que... aquí está la respuesta. Acabas de encontrar a una Weigel del mundo real entre tantas, y ella, a su vez, ha encontrado a su Luke. No es en una página de un libro, sino bajo la sombra de los árboles que pintan de violeta el asfalto. Es aquí donde sus caminos, tan diferentes como el día y la noche, se cruzaron; es aquí donde aprendieron que, a veces, lo que nos hace distintos es justo lo que nos hace necesarios el uno para el otro.
Y me van a decir que es inventado, pero yo sé que es real. Me van a decir que parece que copié esa historia famosa, pero les diré algo: a veces las historias de los libros pueden ser ciertas. Esta es una de ellas, una que florece como esas flores efímeras, llena de la magia de lo inesperado, pero también de la verdad de lo que se siente cuando el destino decide jugar a favor... o quizás, no tanto.