ghclouds
Estamos en el verano de 2019, y en Gravity Falls hay un tema que nunca termina de morir: los Pines.
Han pasado años desde la última vez que alguien los vio por el pueblo. Años desde que Dipper y Mabel se marcharon. Años desde que Stan y Ford desaparecieron y le dejaron la tienda a Wendy. Ningún Pines ha vuelto a pisar Gravity Falls... y aun así, su nombre sigue en todas partes, flotando en conversaciones a medias, en rumores, en miradas cómplices y silencios raros. Como si el pueblo entero estuviera esperando algo. O a alguien.
Y, por supuesto, Lily tiene curiosidad.
Porque es nueva, porque no entiende por qué todos hablan de ellos como si fueran una leyenda, y porque cuanto más intenta ignorarlo, más evidente se vuelve que los Pines no son solo "una familia más". Hay algo especial en su historia, algo que la gente no cuenta del todo... pero que se nota en la forma en que bajan la voz cuando los mencionan, como si nombrarlos fuera tentar a la suerte.
Así que Lily investiga. Pregunta. Escucha. Une piezas. Descubre lo suficiente como para darse cuenta de que Gravity Falls guarda secretos... y que los Pines fueron el centro de todos ellos.
Lo que Lily no esperaba era que, justo después de averiguarlo, el destino le jugara una carta imposible: terminar saliendo con uno de ellos.
Porque... ¿cómo puede ser?
Si se supone que no vuelven. Si se supone que ya no están. Si se supone que todo eso quedó atrás.
Pero en Gravity Falls, lo imposible nunca se queda en el pasado. Solo espera el momento perfecto para regresar.