Lascarro22
En Maracaibo, el sol no solo quema la piel; quema el silencio de los que no se atreven a gritar.
Tengo diecisiete años, visto de luto eterno y cargo conmigo el peso de un padre tatuado en la pierna y una guitarra, Ariana, que es lo único que me mantiene cuerda. Recorro estas calles heridas no por fama ni por aprobación, sino porque mi voz es el arma que uso para desnudar la hipocresía de una sociedad que se desmorona mientras nos dicen que todo está bien. Aquí, donde los hospitales piden a gritos insumos y la educación es un recuerdo, mi música es el único insulto que el sistema no puede silenciar.
Pero en la Plaza de la República, el destino tiene sus propias leyes. Y el mío llegó en forma de Michael.
"Lo vi y supe que estaba jodida. Esculpido en mármol, con la mirada de quien no pertenece a este infierno, me golpeó como un sismo. Con él, mi amor dejó de ser una canción y se convirtió en una carrera de Fórmula 1 contra el abismo."
Entre talleres de arte, teatro callejero y la lucha diaria por existir, Michael se filtra en mi caos como un torbellino. Con él descubro que lo bohemio, lo espiritual y el deseo puro pueden sobrevivir incluso en la república independiente del Zulia. Pero mi vida es una locura constante: desde desfiles de bodas surrealistas en la Basílica con invitados que parecen salidos de una pesadilla, hasta los días donde la rabia es lo único que nos queda en el estómago.
"Soy la voz de una generación que se niega a enterrar sus sueños en el pavimento caliente. Si el mundo nos quiere mudas, que se prepare para el concierto más estridente de la historia."
Esta es mi verdad, narrada desde las entrañas, sin filtros y con toda la ironía que el alma puede resistir.
La trovadora marabina: una inmersión visceral en el corazón del Zulia. Donde la poesía es rebeldía y el amor es la única velocidad que importa.
Una obra de m.h.lascarro, donde la realidad es un delirio y el único lugar donde somos libres es bajo el sol