StarryNightMuse_
En un mundo donde las jerarquías del omegaverse no solo determinan destinos, sino también condenas, Spencer Lawrence es un omega atípico. Bajo su apariencia elegante, discreta y casi frágil, se esconde uno de los asesinos más eficientes de una organización clandestina que jamás deja cabos sueltos. Spencer no mata por placer ni por ambición: mata porque es su trabajo, porque fue entrenado para ello desde joven y porque sabe que desobedecer significa desaparecer.
Su nueva misión parece simple en teoría, pero imposible en la práctica: asesinar a Diego Olivo.
Diego no es un hombre cualquiera. Es uno de los mafiosos más poderosos de la ciudad, un alfa dominante que controla puertos, rutas de contrabando y redes criminales con una precisión casi militar. Siempre rodeado de guardaespaldas, estrategas y aliados, Diego vive blindado por un círculo de seguridad que ningún sicario ha logrado atravesar. Atacarlo de frente sería una sentencia de muerte.
Por eso, la organización decide algo distinto.
Spencer no deberá matarlo de inmediato.
Deberá enamorarlo primero.
Bajo una identidad falsa, Spencer se infiltra en uno de los exclusivos círculos sociales de Diego: cenas privadas, eventos clandestinos y reuniones donde el peligro se disfraza de lujo. Su misión es clara y fría: acercarse, despertar interés, volverse indispensable... y esperar el momento exacto en que el poderoso mafioso baje la guardia.
Regla número uno: nunca involucrar sentimientos.
Regla número dos: nunca olvidar quién es el objetivo.
Regla número tres: matar antes de ser descubierto.
Pero desde el primer encuentro, algo se sale del plan.
Diego no es el monstruo que Spencer esperaba. Detrás del alfa dominante y del criminal temido, descubre a un hombre calculador pero protector, violento con sus enemigos pero sorprendentemente cuidadoso con los suyos. Un líder que carga con traiciones pasadas, pérdidas irreparables y una soledad que ni todo su poder logra ocultar.