Mar_books_
Nancy Almeida
Aunque para muchos pueda parecer una completa tonta por ir detrás de Alan Limantour una y otra vez -aun cuando su respuesta siempre ha sido la misma-, quizás tengan razón. Tal vez lo soy.
Pero la verdad es que hay una razón más fuerte que me mantiene aferrada a él, a su forma de tratarme, incluso cuando duele. Esa razón es el recuerdo del chico que conocí al principio. Ese chico que me sonrió con una calidez tan genuina que me hizo sentir como en casa desde el primer día. El chico cuyos ojos brillaban cada vez que hablaba de algo que le apasionaba. El chico que, aunque fuera por un instante, supo ser diferente conmigo.
Y creo que, al final, eso es lo que me ata: la esperanza de volver a ver a ese chico, aunque sea por un segundo más.
Porque toda historia tiene un comienzo...
Y el mío empezó con él.