ar4ander
Siempre creí ser invisible, no humano, creí no ser parte de la sociedad, que algo estaba perdido en mí.
A pesar de todo, algo dentro de mí me forzaba a sonreír, a sentir. Pero, cada segundo que pasaba sentía como el mundo se derrumbaba, como el camino frente a mí se desmoronaba, como la puerta detrás se cerraba.
A pesar de mi fuerza casi inhumana, de aquel talento en mis manos, aquella precisión con la katana, no era yo, era algo que muy en el fondo, deseaba ser visto, deseaba ser notado no por su fuerza, si no por lo que era.
Soy Tanjiro Kamado, y esta es la historia de cómo me convertí en el cazador más querido en todo el cuerpo de cazadores de demonios.