marialejandraxd
Astrid siempre creyó en la lealtad, en el amor y en Berk.
Hasta que empezó a sentirse invisible.
Cuando el fuego llegó a la isla, nadie imaginó que ella conocía cada chispa, cada decisión... y cada traición.
Porque algunas guerras no nacen del odio, sino del amor que dejó de rogar.