_Aravi_
Amara y Jobe se conocían desde que tenían uso de razón. A pesar de la distancia -ella en Portugal, él en Inglaterra-, siempre encontraron la forma de estar cerca: mensajes eternos, videollamadas nocturnas, y una conexión que nunca se rompía. Eran mejores amigos, inseparables incluso a kilómetros de distancia.
Pero lo que sentían el uno por el otro iba más allá de la amistad. Ambos lo sabían. Ambos lo callaban. Porque, a veces, arriesgar una amistad tan pura por un "quizás" puede dar miedo. Pero el corazón... siempre encuentra el momento. Y en el caso de Amara y Jobe, ese momento estaba más cerca de lo que creían.