En la mesa Slytherin, Draco sonrió para sí. "Bienvenido a mi mundo, omega. Aún no lo sabes, pero tu destino se selló con un estornudo y una mirada rota por unas gafas ridículas".
Donde gracias a una porción Harry y Draco se convierten en bebes gatos, que son diferentes mundos, quien sabe eso podria estamblar una relacion entre Snape y Lucius para cuidar bien de dos mininos.