Fosiltenko
Shizuku Saburi, una estudiante amable y profundamente empática, carga con una culpa que nunca ha podido sanar: la muerte de su mejor amigo, ocurrida cuando ambos intentaron salvarse mutuamente. Incapaz de soportar ese peso, una noche cierra los ojos... y despierta en un desierto infinito, marcando su muerte simbólica en su antiguo mundo.
En este nuevo mundo, Shizuku aparece con un anillo de creación absoluta, capaz de crear cualquier cosa, salvo una: dañar a otros. El anillo rechaza toda intención violenta, convirtiéndose tanto en un poder inmenso como en un juicio constante ligado a su culpa.
Mientras el mundo se encamina al conflicto, Shizuku avanza acompañada por una amiga y una bestia del desierto, buscando demostrar que la ayuda, incluso sin violencia, puede ser un arma capaz de detener una guerra.
"Si nadie vino a salvarnos... entonces el mundo no merece ser salvado."