Aly_sha
En el corazón del Área, donde el cielo solo es la parte que ellos nos muestran y el horizonte son muros de concreto, la vida se reduce a un ciclo interminable de días idénticos. Los muros, gigantes y opresivos, se cierran sobre todos como una trampa, una repetida sensación de que no hay escapatoria. El miedo es un peso constante, un recordatorio de que estamos atrapados, sin salida, donde la libertad es un lujo. La desesperanza se filtra por el lugar, un veneno lento que nos carcome con el tiempo. ¿Cuánto tiempo más podremos soportar este encierro? La respuesta que tanto anhelamos se pierde en el eco de los pasillos vacíos que parecen interminables.