Pauly_mari
Para muchos, la lluvia es sinónimo de paz. Para Lucas, en cambio, es el eco constante de una despedida que nunca logró procesar. A sus 18 años, Lucas debería estar pensando en su futuro. Sin embargo, su mente sigue atrapada en aquella tormenta de su infancia: el día en que el cielo pareció romperse y la lluvia se llevó a su padre.
Desde entonces, cada gota revive el miedo, los recuerdos y los traumas que aún permanecen bajo la superficie