Vongola_frss
Prólogo
En la Era del Bronce Marchito, cuando los relojes se medían por sombras y las cartas tardaban una vida en llegar, el mundo aprendió a hablar en susurros. Las ciudades crecían alrededor de hogueras antiguas y los nombres se heredaban como heridas. Nadie recordaba cuándo empezó la tristeza; sólo sabían que estaba ahí, como el polvo en los libros y la sal en las lágrimas.
Este libro es un viaje por una época distante donde el tiempo no curaba, sólo enseñaba a esperar.