valeiny
Jasper Dunlop nunca fue el chico más popular.
No tenía la sonrisa perfecta ni el peinado impecable.
Pero para Lena Brooks, siempre fue diferente.
Desde el verano en aquel campamento -cuando él le ofreció su linterna para que no tuviera miedo a la oscuridad- algo dentro de ella cambió.
Desde entonces, su risa torpe, sus rizos rebeldes y esa manera distraída de ver el mundo se quedaron grabados en su mente...
como un recuerdo dulce, como el sabor a vainilla en los labios después de un día largo.
Lena nunca se atrevió a decirle nada.
¿Cómo hacerlo, si ni siquiera él parecía darse cuenta?
Y lo peor, lo peor de todo, era fingir que no pasaba nada, sonreír como si su corazón no latiera un poco más rápido cada vez que Jasper la miraba.
Porque él no lo sabía.
No sabía que ella lo observaba cuando reía, que memorizaba la forma en que su cabello caía sobre la frente,
que suspiraba por él incluso en silencio.
Si tan solo Jasper supiera lo mucho que lo ha querido, incluso cuando él nunca la miró de esa forma...
quizá entendería que, desde hace mucho, el corazón de Lena Brooks ya tenía su nombre.
Lo que Lena no sabía...
era que Jasper también se había enamorado de ella.
Lo supo tarde, cuando ya no pudo ocultarlo ni de sí mismo.
Pero Jasper estaba convencido de que Henry sentía algo por Lena, y eso bastó para frenarlo.
Porque para él, la amistad siempre fue primero... incluso si eso significaba renunciar a la chica que amaba.
Incluso si esa chica era Lena Brooks.