canysnez
Hace tres años, en los pasillos de la secundaria, Alex encontró en Víctor la calidez que nunca supo necesitar. Juntos construyeron una relación sólida, llena de risas, sueños compartidos y un amor que crecía con cada día que pasaba. Para él, Víctor era el centro de su universo, el faro que iluminaba su camino.
Todo cambia un día de receso, cuando Diego -el chico por quien sintió su primer flechazo adolescente y que no veía desde hace años después de terminar la secundaria y que se reencontraron en la preparatoria- se le acerca de la nada y le propone que deberían ser amigos. Alex se queda desconcertado: el pasado que creía enterrado vuelve con fuerza, y aunque intenta mantener las distancias para serle fiel a Víctor, no puede evitar aceptar. La conexión entre ellos es innegable: las charlas que nunca terminan, la complicidad que surge sin esfuerzo y la emoción que siente cada vez que están juntos hacen que sus sentimientos se intensifiquen hasta alcanzar un punto insoportable.
Víctor, al notar el distanciamiento de Alex y su nueva cercanía con Diego, muestra su descontento claro: el miedo a perderlo comienza a erosionar la confianza que tanto trabajaron por construir. Pero Alex, atrapado en una tormenta de emociones, se aferra a la amistad, convencido de que puede controlar sus sentimientos. Hasta que un momento de intimidad los lleva al límite: el primer beso con Diego, un instante de pureza y pasión que parece cerrar el círculo de sus viejos deseos.
Ahora, Alex se enfrenta a la dura realidad: su corazón late con fuerza por dos personas, y el amor que creía pertenecer de lleno a Víctor ha sido sacudido por un vínculo que nunca imaginó reavivar. ¿Podrá encontrar una manera de hacerle frente a las consecuencias de sus actos, o habrá perdido para siempre al único que realmente le dio un hogar en su vida?