tactodeleden
Hay paraísos que están prohibidos. Y pieles que deberían estar malditas.
Zane lo sabe mejor que nadie. Desde que tiene memoria, su piel es una trampa: cuando alguien lo roza, experimenta un placer tan intenso que roza lo divino. Para el mundo, es una tentación andante. Para él, es una condena que le impide saber cuándo un abrazo es sincero o cuándo una caricia es solo por el éxtasis que provoca.
Por eso vive encerrado en sí mismo. Con murallas de ropa y silencio. Aprendiendo a ser el chico al que nadie puede tocar de verdad.
Hasta que llega ella.
Una chica nueva. Una mano que roza la suya por accidente. Y todo se detiene.
Porque cuando sus dedos encuentran su piel, ella no siente placer. Ella no cae rendida como los demás. Ella siente algo completamente distinto. Algo que Zane no sabe nombrar. Algo que, por primera vez, no es una amenaza, sino una promesa.
Por primera vez, Zane desea ser tocado. Por primera vez, anhela que alguien ponga las manos sobre su piel y no las aparte.
Pero el Edén tiene un precio. Y cuando dos secretos se encuentran, no solo arden: incendian todo a su paso.
¿Qué pasa cuando la única persona que puede salvarte de tu don es, también, la que más peligro corre al acercarse?