Daim89
Iris tiene 70 años.
Tres ex maridos.
Hijos que la controlan.
Y ninguna intención de jubilarse del amor.
Mientras todos le explican lo que "ya no da", Iris sigue creyendo que enamorarse es un derecho adquirido. Aunque implique bingos, trámites, encuentros incómodos y personas que opinan sin haber sido invitadas.
Porque para el amor no hay edad.
Pero sí requisitos.
Y ella piensa cumplirlos todos.