loyalti56
- Reads 473
- Votes 89
- Parts 26
"El bosque tiene raíces, pero el océano solo tiene memoria.
Neteyam llegó como un suspiro de la selva, con el aroma del musgo y la firmeza de la tierra aún bajo sus uñas. No buscaba el abismo, pero el abismo lo encontró en la mirada de Aonung: unos ojos que no son agua, sino el pulso mismo de las mareas, profundos, indomables y peligrosos.
Sus manos se rozan bajo la superficie, donde la luz de Pandora se fragmenta en mil cristales de zafiro. Es allí donde el silencio deja de ser vacío para convertirse en un eco; una corriente invisible que arrastra los linajes y las advertencias hacia lo profundo.
No es un encuentro, es una colisión de dos mundos que el destino juró mantener separados. Pero el mar no sabe de leyes, y el amor, como la marea, siempre termina por reclamar lo que es suyo."
-El mar no perdona a los que no saben escucharlo, Neteyam -sentenció Aonung, con la sal pegada a la piel.
-No busco su perdón, Aonung -respondió él, acortando la distancia hasta que sus respiraciones se volvieron una sola corriente-. Busco saber si el eco que oigo en el agua es el océano... o eres tú.