Bartxceel
Antes de que el orgullo nos separara...Éramos inseparables. Malachi Barton era el niño que me tomaba de la mano para correr por los jardines de la mansión, el que prometía defenderme de cualquiera que quisiera hacerme daño y el que, entre risas, juraba que jamás dejaría de ser mi mejor amigo. Pero las personas cambian. Y nosotros también. Él se convirtió en el heredero de la familia más rica del país. Yo, en la hija de unos empleados que luchaba por mantener a su madre con vida. Cuando cumplí dieciocho años, ocupé el lugar de mi madre como secretaria de los señores Barton, creyendo que lo más difícil sería el trabajo. Me equivoqué. Lo más difícil fue trabajar todos los días para el mismo chico que un día prometió protegerme... y que ahora parecía disfrutar rompiéndome el corazón. Lo que ninguno de los dos sabía era que el destino tenía una forma muy cruel de cobrar las promesas olvidadas. Porque, a veces, la persona que más te hiere... termina siendo la única capaz de sanar tus heridas.