Applepi_555
Tras una guerra de nieve que terminó con un muñeco destruido, varios golpes bajos y demasiada nieve dentro de la ropa, Charles pensó que jamás volvería a cruzarse con su vecino.
Hasta que, en medio de la pelea, apartó aquel flequillo negro que siempre le cubría el rostro.
Y entonces lo vio.
Dos ojos azules.
Brillantes como un cielo despejado después de una nevada.
-Vaya... ¿por qué escondes algo tan bonito?
El silencio duró exactamente tres segundos.
Antes de que una enorme bola de nieve impactara de lleno en la cara de Charles.
Niko todavía no sabe si odiar más el balonazo que destruyó su muñeco de nieve... o al idiota que no deja de sonreírle desde entonces.
-𝓓𝓾𝓵𝓬𝓮 𝓝𝓲𝓮𝓿𝓮-