Elijah_Michaels
Querido diario... Hoy 15 de Octubre de 1950, a las tres de la madrugada con veinticinco minutos, Mrs. McLeod decidió volver a mi casa, en Kent Street, Irlanda. Durante siete largos años, ella no había vuelto a hablarme más, tal vez porque aún permanecía molesta conmigo desde la última vez que hablamos.
Esa tarde de otoño, en que paseaba tranquilamente por el parque Swan's Hill, la señora McLeod, con una voz seria me preguntó -«¿Te gustaría... ser libre?, ¿Dejar de lado tu angustia y sufrimiento por aquellos demonios que te atormentan?»-
Aquella pregunta, realmente no me la esperaba. Pero algo en su manera de preguntarme, resultaba ser muy... Convincente. Más viniendo de una mujer tan distinguida, culta e indudablemente inteligente como la bella Mrs. McLeod.
Así que hoy, 15 de Octubre de 1950.
He decidido que por fin... Sería libre.
Libre de la esclavitud social y religiosa. Libre de las falsas amistades mundanas y los placeres carnales. Libre de los problemas familiares, de los "amores verdaderos" y de la vida misma.
Libre al fin. Pero no del juicio final, según el Libro Santo.
Sólo recordaré en mi mente una sola escena: Mis padres aún durmiendo en su alcoba. El pequeño Elijah y su atolondrado gemelo Maurice corriendo en el jardín, persiguiendo a Humpty nuestro perro. Nana Marian charlando ahora mismo con su mejor amiga Lilia y los demás seguramente pensando que harán ésta próxima y maldita Navidad.
La pregunta es... ¿Porqué siguen sonriendo aún con la marca de la bala en sus frentes?