ESTRELLAS DEL MM DARK ROMANCE
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For tonight por nessantossg
nessantossg
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Un Dios del cinismo. Un pecador sin remordimientos. Y la única regla que nunca debió romperse. Reign Dilarian Salvatore no cree en el amor. Para él, el mundo es un tablero de ajedrez donde las emociones son debilidades y el sexo es la única moneda que vale la pena gastar. Es frío, es letal y es jodidamente intocable. Hasta que Knight-Storm Dilarian decide incendiar su imperio. Knight es todo lo que Reign desprecia: es luz, es arte y tiene la estúpida creencia de que el corazón sirve para algo más que para bombear sangre. Y es su primastro. Es la anomalía que Reign necesita aniquilar para recuperar el control. "I broke my rules for you". Lo que empezó como una noche de caos se ha convertido en una guerra de desgaste donde el deseo es el arma y la rendición es la muerte. Knight busca un alma que Reign juró que no existía. Pero detrás de su imperio de control, Reign esconde un pasado que juró incinerar. Y Knight es el único capaz de ver las cenizas Reign solo busca consumirlo hasta que no quede nada. En el mundo de los Dilarian, el amor es lo único que te salva.
Mercucio amó a Teobaldo por MoonRabbit13
MoonRabbit13
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Antes que Romeo. Antes que Julieta. Otros dos se amaron. Un Capuleto de sangre y un Montesco de corazón. Un amor tan potente y tan prohibido que solo puede terminar en un trágico duelo. La bella Verona está infectada por algo peor que la peste: el odio entre dos familias. Y el honor que corre por sus venas y mancha los adoquines de la ciudad. Teobaldo Capuleto lo sabe muy bien. Desde su nacimiento le han inculcado el odio hacia los Montesco, aquellos monstruos que le arrebataron a su padre y a su hermano. Aquellos que ahora amenazan con arrebatarle a su prima Julieta, la luz de sus ojos. Mercucio ha intentado mantenerse alejado de la discordia entre las dos casas. De hecho, ha intentado mantenerse alejado de los conflictos de Verona y de su padrino, el príncipe de la ciudad, lo más que pudo. Pero sabe que no podrá huir por mucho tiempo, no cuando tiene una deuda que saldar con la familia Montesco. No cuando un Capuleto ha descubierto su más atesorado secreto. El final de esta antigua enemistad está cerca. Pero no acabará sin que antes se crucen las estrellas y las espadas de Teobaldo y Mercucio.