ssinso3agus
Dicen que los dioses cuidan de sus hijos.
Luka Gibson Valens nunca tuvo motivos para creerlo.
Mientras otros semidioses hablaban de profecías, gloria y destinos grandiosos, él veía a su madre contando monedas para pagar la renta. Veía sus manos temblar después de largas jornadas de trabajo. Veía cómo sonreía para que él y su hermana no se preocuparan.
Y aun así, ninguna deidad apareció para ayudar.
Ninguna.
Así que cuando Luke Castellan le habló de abandonar el Campamento Mestizo, Luka no lo vio como una traición.
Lo vio como una respuesta.
Porque después de años siendo ignorado, abandonado y utilizado por seres que exigían lealtad sin ofrecer nada a cambio, empezó a preguntarse algo que nadie parecía querer responder:
¿Por qué los semidioses debían seguir luchando por los dioses?
Tal vez estaba equivocado.
Tal vez estaba a punto de cometer el peor error de su vida.
O tal vez, por primera vez, estaba tomando la decisión correcta.