Yey758
Katsuki Bakugo tiene 22 años y una certeza que lo atormenta: abrió los ojos demasiado tarde.
Ha pasado toda una vida al lado de Izuku Midoriya, pero solo ahora -con la ayuda de una persona en particular-comprende que lo que siente tal vez jamás fue rivalidad o amistad, sino un amor devastador.
Mientras se castiga por su propia ceguera, Bakugo observa con el corazón en la mano cómo Deku parece perderse en los encantos de Ochako Uraraka, convencido de que ha reaccionado cuando el lugar que le correspondía ya tiene otro nombre.
Decidido a no rendirse, Bakugo se lanza a una misión desesperada por demostrarle que lo ama, aunque cada intento termine en un amargo silencio la mayoría de veces.
Cada vez que reúne el valor, cada vez que las palabras están a punto de salir -justo ahí, en la punta de la lengua-, algo los interrumpe, dejándolo solo con su verdad atragantada.
Mientras tanto, Bakugo observa con el corazón en la mano cómo Deku parece perderse en los encantos de Ochako Uraraka, convencido de que su ceguera inicial le ha entregado la victoria a alguien más. Lo que Katsuki no sospecha es que, tras cada sonrisa y cada mirada distraída, Izuku también guarda un secreto que ni él mismo ha logrado descifrar.
Aislados en su propio mundo, las tardes de azotea se convierten en su único refugio. Allí, la batalla se libra entre canciones: Bakugo se aferra al sentimiento de Grupo Frontera para no gritar su verdad, mientras Izuku se refugia en las letras de Morat, buscando sin saberlo las palabras que expliquen por qué su mundo se detiene cuando Kacchan está cerca.
Entre rimas, acordes y el miedo al rechazo, ambos están a punto de descubrir que algunas canciones no se dedican... se sienten. ¿Podrá Bakugo romper el silencio antes de que Izuku tome la mano equivocada? ¿O será la "idiotez" de Deku el obstáculo final para un amor que ya está escrito, pero nadie se atreve a leer?