bokkieYang
Minho solo tiene 16 años, pero ha aprendido a proteger con uñas y dientes a su hermanito Felix, un niño de 8 años marcado por el miedo y el fuego. En una casa llena de sombras y secretos, donde el monstruo no vive debajo de la cama... sino con ellos, los dos hermanos intentan sobrevivir en silencio.
Pero hay heridas que arden más que el fuego.
En un mundo que les dio la espalda, Minho y Felix solo se tienen el uno al otro.
¿Hasta dónde puede llegar el amor fraternal cuando todo se derrumba?
¿Y qué pasa cuando ya no queda salida?
Una historia oscura, tierna y desgarradora sobre lo que significa proteger, amar y arder juntos en un infierno que no pidieron.
A veces me pregunto por qué nací.
Pero más seguido, me pregunto para qué.
Mi existencia nunca fue un regalo. Fue un error, al menos eso es lo que mi padre siempre decía.
"El hijo que nunca pedí", "la vergüenza de esta familia", "ni siquiera sabes ganarte un plato de comida".
Crecí entre insultos, silencios pesados y puertas que se cerraban antes de que pudiera entrar.
El frío de nuestra casa era más fuerte que el del invierno, y no era por falta de mantas, era por falta de amor.
Mi madre... solo lloraba. Lloraba por las cuentas, lloraba por el trabajo que no conseguía, lloraba por tenerme.
Y mi padre... él no lloraba. Él golpeaba, gritaba, bebía... y luego dormía, como si nada de lo anterior importara.
Yo quería ayudar.
Limpiaba, trabajaba lo que podía, buscaba chatarra en las calles para vender. Pero nunca era suficiente.
Nunca lo fue.
-¿Y ahora qué hiciste, Minho? ¿Te robaste algo otra vez? ¡Nos vas a llevar a la cárcel, escoria! -me gritaba mi padre, con los ojos inyectados de rabia, de decepción... o de puro odio.
Pero todo cambió el día que él llegó.
El día que nació Felix