Bombomz77
El silencio cayó sobre Konoha como una pesada lápida, pero lo que rompió el alma no fue el estruendo de la destrucción, sino el llanto desgarrador de un bebé envuelto en pañales, solo en medio de la nada.
Minato, el Rayo Amarillo, el hombre más rápido y fuerte del mundo, yacía con su cuerpo atravesado, pero sus ojos no miraban a la muerte, sino a la pequeña vida que acababa de llegar. A su lado, Kushina, con su cabello rojo como el fuego que se apagaba, sostenía entre sus brazos fríos a su hijo, acunándolo por última vez con una ternura que dolía hasta los huesos.
- Perdónanos... - susurraron sus almas, mientras la luz de sus vidas se desvanecía para darle la oportunidad de existir.
Se fueron tomados de la mano, dejando atrás el amor más grande que jamás existió, y en su lugar, solo quedó un pequeño cuerpo temblando, gritando nombres que aún no sabía pronunciar, buscando el calor de unos brazos que nunca más volverían a abrazarlo. El mundo le había dado un nombre glorioso: Naruto Uzumaki, pero en ese instante, solo era un niño al que le arrancaron el corazón antes de aprender a caminar, llorando bajo la luna, con la tristeza infinita de saber que, desde ese momento, estaría solo para siempre