poseydilatade
Nila Schneider no es fácil de manejar, es demasiado astuta; Nila no sigue reglas, las entiende, las usa... y las rompe cuando le conviene.
Gonzo, todo lo contrario. Es extrovertido, impulsivo, le es difícil mantener su boca cerrada, pero tiene un buen sentido del humor.
Todo eso hasta que aparece ella.
Delante de Nila, Gonzo cambia; pierde esa seguridad que le caracteriza, se le puede ir la lengua de más, y otras veces se queda completamente callado.
Porque con ella Gonzo pierde el control con facilidad, y a veces, solo a veces, inconscientemente busca alguna aprobación en su caos.