IsabelKahuii
Desperté en un lugar desconocido, envuelto en una niebla rojiza que parecía querer devorar mis pensamientos. Catnap estaba allí, con su voz calma, sus palabras suaves... y su sonrisa que escondía más de lo que mostraba. Él decía querer protegerme, pero cada gesto parecía una trampa.
No estaba solo. Entre las sombras apareció Dogday, desafiante, con los colmillos listos y la mirada fija en Catnap. No era solo odio lo que brillaba en sus ojos: había un rastro de algo prohibido, un deseo que luchaba contra su rabia.
Yo, el Player, me convertí en testigo de su guerra silenciosa: una mezcla de atracción y repulsión que los consume.
En este lugar, la línea entre amor y condena es tan delgada como la niebla que me rodea.