Ryuzaky21
¿Qué pasa cuando el profesor más temido de Hogwarts muere… pero no se va? ¿Y qué pasa cuando en su lugar despierta un actor que solo firmó para interpretar al villano y ahora tiene que serlo en la vida real?
Bienvenidos a este hermoso desastre.
Un día normal (mentira) en las mazmorras termina con Severus Snape muerto, existencialmente activo y emocionalmente en crisis.
Ahora es un fantasma con opiniones fuertes, mala actitud y cero paciencia.
¿El problema? Su cuerpo sigue funcionando.
¿La solución? Nadie sabe.
¿El ocupante actual? Alan Rickman, Sí, Un actor, Sin magia real, con recuerdos de guiones y con un nivel de estrés que debería ser ilegal.
Ahora Alan tiene que:
— Enseñar pociones sin explotar el aula (demasiado)
— Fingir que siempre fue un amargado profesional
— Evitar que le lea el alma como si fuera un libro abierto
— Y, detalle menor, impedir que un grupo de niños dramáticos se mueran siguiendo el guion original
Todo mientras un Severus Snape fantasma lo sigue como conciencia tóxica diciendo: “Eso estuvo mal y yo no hablo de esa forma.” “Definitivamente eso peor.”
Pero hey Hay un pequeño giro:
El actor sabe cómo termina la historia Y resulta que no le gusta, especialmente cuando el “elegido”, Harry Potter, no es un héroe invencible... Sino un niño que claramente necesita un descanso, terapia y probablemente un abrazo que nadie le dio y más terapia.
Así que ahora tenemos:
Un Snape ¿muerto? con culpa.
Un actor vivo con ansiedad y probablemente intoxicación por gases de productos de limpieza.
Y un montón de estudiantes que están empezando a sospechar que su profesor pasó de “terror absoluto” a “terror psicológicamente confuso”.
¿El objetivo?
Salvar la historia.
O al menos… salvar a los niños.
¿El problema?
Para hacerlo, tiene que dejar de actuar…
y empezar a convertirse en alguien que nunca fue.
Y eso, querido lector, es mucho más difícil que cualquier hechizo.
Bienvenido a Hogwarts.
Esta vez… las cosas van a salir diferente.
(O eso esperan.)