qvdo
3 stories
Buenas Noches - Quevedo by escritosdeanonima
escritosdeanonima
  • WpView
    Reads 31,817
  • WpVote
    Votes 751
  • WpPart
    Parts 46
"Buenas noches" Una historia de amor, música y silencios Amaia no sabía que aquel verano de 2022 marcaría el principio de algo tan grande. Lo que empezó como una conexión secreta entre canciones, miradas y fiestas compartidas, se convirtió en una historia que desafiaría el tiempo, las giras, la fama y los recuerdos. Entre ensayos, universidades, pisos compartidos, mensajes a deshoras y conciertos que lo cambiaron todo, Amaia y Pedro aprenderán a amar en medio del ruido y a perderse también, como si el calendario no supiera parar. Este fanfic, narrado siempre desde los ojos y el corazón de Amaia, recorre unos años intensos -del 2022 al 2025- donde los detalles importan, los silencios gritan y las canciones hablan por ellos. Quizá no todo sea exacto, ni todo encaje del todo, pero así es como ella lo recuerda. O como necesita recordarlo.
TUYO|| QUEVEDO. by imnotyourbaestupid
imnotyourbaestupid
  • WpView
    Reads 17,693
  • WpVote
    Votes 599
  • WpPart
    Parts 23
"Tú siempre dices que te sientes bien... pero mientes tan bien que te creo" Zahara tiene una vida aparentemente perfecta: un novio estable, un futuro asegurado, y todo en su lugar. Pero ella por dentro siente su vida gris. Pedro, conocido como Quevedo, fue ese color que alguna vez iluminó su vida, un fuego que nunca supo apagar. Ahora vuelve con recuerdos pendientes, palabras que duelen y miradas que prometen tentación. Entre lo prohibido y lo inevitable, entre el deseo y la culpa... ¿qué pasa cuando lo que nunca terminó regresa para quedarse?
Piso de Vinilo - Quevedo by escritosdeanonima
escritosdeanonima
  • WpView
    Reads 41,815
  • WpVote
    Votes 1,672
  • WpPart
    Parts 54
"Piso de Vinilo" Una historia de cuerpo, baile y todo lo que no se ensaya. María no imaginaba que aquellas pruebas en su academia acabarían llevándola al tour más intenso de su vida. Lo que empezó como una coreografía entre amigas, como un ensayo cualquiera, se convirtió en una sucesión de ciudades, escenarios, focos... y algo más difícil de explicar: miradas que descolocan, silencios que pesan y pasos que no están escritos. Entre aeropuertos, camerinos, canciones que cambian de sentido y coreos que se repiten hasta doler, María aprende a encontrar su sitio sin dejar de dudar si lo merece. A veces todo parece medido al milímetro. Pero hay cosas -los vínculos, los pensamientos, los gestos pequeños- que no entran en ningún conteo. Y ahí está Pedro, que llega sin avisar y trastoca la música de su rutina, con palabras que se sienten como un ritmo nuevo, distinto, inesperado. No es solo un compañero de viaje, sino alguien que hace que bailar en medio del caos tenga un sentido distinto. Esta historia, contada desde la forma en que María pisa el mundo, no va sobre ser la protagonista del show. Va sobre estar en él sin tener que gritarlo. Sobre lo que se construye cuando ya no hay público. Sobre los días en los que el cuerpo responde y la cabeza no. Y sobre cómo, a veces, bailar es lo único que queda cuando no sabes cómo seguir. No es una historia de amor. O sí. Pero no como te la esperas. Es una historia que empieza desde abajo. Desde ese sitio al que vuelves siempre. Desde el piso de vinilo.