winareal
Erik y Nora se conocieron en un momento de la vida en el que nunca se tuvieron que haber conocido, pero... a veces el destino es caprichoso.
Él es la arrogancia personificada, un hombre acostumbrado a que el mundo -y especialmente las mujeres- caiga a sus pies con una sola mirada. Para Erik, la seducción es un juego que siempre gana.
Nora, sin embargo, está cansada de hombres inmaduros que desaparecen cuando las cosas se ponen serias, y no piensa dejar que un par de ojos bonitos y una sonrisa cínica la distraigan de su realidad.
Erik cree que Nora es solo un desafío más. Nora sabe que Erik es el error que no puede permitirse cometer. En una guerra donde el control es la única arma, ¿quién será el primero en rendirse al placer?