sinsinnyyy
Las carreras clandestinas de Tokio no solo tienen estrellas, también tienen corredores secundarios.
Tim Drake entra como uno de ellos, no corre para llamar la atención, corre para observar patrones, rutas, errores. Su objetivo no es ganar, sino entender cómo funciona el sistema desde abajo, donde las reglas se rompen primero.
Yuna corre por diversión, no persigue fama ni dinero, gana cuando le conviene, pierde cuando le aburre, su estilo despreocupado la vuelve impredecible y, paradójicamente, peligrosa.
Entre carreras sin reflector, encuentros casuales y decisiones aparentemente insignificantes, Tim descubre que ella entiende el sistema mejor de lo que aparenta.
Actúa solo cuando le conviene, y cuando lo hace, altera el equilibrio completo de la pista.
Mientras los corredores secundarios comienzan a desaparecer y el circuito revela su verdadera función, Tim comprende que la indiferencia también puede ser una forma de control.