NosotrosESilencio_4
Nunca imaginé que enamorarme pudiera ser tan difícil.
Tenía catorce años cuando Charly llegó a mi iglesia. Yo era una chica tranquila, tímida, protegida por mis padres y completamente ignorante de lo que significaba enamorarse de verdad.
Al principio solo eran miradas. Después llegaron las flores, los poemas, las canciones y aquellos pequeños detalles que parecían insignificantes para todos, excepto para mí.
Cuando él me confesó lo que sentía, le dije que no.
Creía que estaba haciendo lo correcto. Creía que podía controlar lo que ocurría dentro de mi corazón. Creía que, si ignoraba mis sentimientos el tiempo suficiente, desaparecerían.
Me equivoqué.
Porque mientras más intentaba alejarme, más difícil era olvidarlo. Y mientras más razones encontraba para no amarlo, más razones encontraba mi corazón para quedarse con él.
Los años pasaron. Hubo decisiones equivocadas, heridas, silencios, despedidas, nuevas personas y caminos que parecían separarnos para siempre. Sin embargo, algo dentro de mí se negaba a dejarlo ir.
Con el paso de los años entendí que Dios escribe nuestros caminos de maneras que muchas veces no comprendemos, que el amor verdadero va mucho más allá de lo que ven los ojos y que ignorar aquello que llevamos en el corazón no siempre logra hacerlo desaparecer.
Pero después de todo lo que ocurrió entre nosotros, después de tantos años intentando escapar de aquello que sentía...
¿Era demasiado tarde para descubrir que el amor que tanto quise evitar había sido el amor de mi vida?
***
Si quieres saber cómo terminará esta historia... camina conmigo, mientras Dios escribe lo que aún no sabemos.
❤💙