PVer18
A los dieciocho años, Mauricio se fue a España pensando que solo necesitaba un cambio de paisaje.
Regresó cuatro años después con más historias de las que podía contar, una forma distinta de mirar el mundo y la certeza de que haber nacido con ciertas oportunidades también significaba tener la responsabilidad de compartirlas. Desde entonces, ha recorrido México y Latinoamérica, construyendo poco a poco una organización dedicada a quienes nunca tuvieron las mismas oportunidades que él.
A los veintisiete, su vida parece exactamente donde debería estar.
Hasta que conoce a Gael.
Gael tiene veinticinco años y una vida que cualquiera podría envidiar: viajes, proyectos, miles de personas siguiendo sus historias y la libertad de decidir cuál será su próximo destino.
El problema es que, después de tantos lugares, empieza a preguntarse qué está buscando.
Ninguno de los dos está buscando enamorarse.
Mau ya sabe lo que significa amar a alguien y tener que dejarlo ir. Gael, en cambio, conoce demasiado bien la sensación de perder pequeñas partes de sí mismo en cada persona que quiso.
Quizá después de recorrer tantos kilómetros, conocer tantas personas y aprender tantas formas de vivir, lo más difícil no sea encontrar un nuevo destino.
Quizá sea encontrar un lugar donde quedarse.