vickivicki
Dicen que despedirse también es una forma de crecer, aunque nadie te enseña como hacerlo.
Nahiara y Mario fueron de esas personas que se prometen cosas sin saber que la vida siempre es cruel y consigue la manera de cambiarlo todo.
Un día estuvieron cerca, y al siguiente solo quedaron recuerdos, silencios y todo eso que nunca se llegó a decir.
Doce años después, el pasado vuelve a reencontrarlos en forma de notas, de miradas que parecen recordar antes que ellos, y de sentimientos que creían enterrados.
Porque hay personas que no se olvidan. Solo aprenden a estar dentro de lo que una vez fueron.
Y cuando el destino insiste en volver, solo queda descubrir si el corazón realmente sabe seguir adelante... o sí, nunca dejó de esperar.