eliacostaa
Celeste no sabe exactamente cuándo empezó a sentirse invisible, solo sabe que aprendió a vivir así. Entre audífonos, silencios incómodos y una rutina que la hace desaparecer poco a poco, su vida en la universidad parece seguir el mismo patrón de siempre... hasta que Elian vuelve a cruzarse en su camino.
Él la recuerda. Ella no a él.
Un proyecto universitario los obliga a trabajar juntos, y lo que comienza como una coincidencia incómoda se convierte en una presencia constante: conversaciones largas, mensajes de madrugada, miradas que duran un segundo de más y silencios que, por primera vez, no se sienten vacíos.
Pero Celeste no es alguien que sepa quedarse cuando algo empieza a importarle demasiado. Y Elian no es alguien que olvida a las personas que una vez aprendió a observar en silencio.
Entre fotos que capturan lo que nadie más ve, heridas que nunca se dijeron en voz alta y una conexión que crece sin pedir permiso, ambos tendrán que enfrentarse a algo más difícil que enamorarse: aprender a no perderse el uno al otro.
Porque a veces no es el amor lo que asusta...
sino todo lo que empieza a significar cuando alguien por fin te ve.