Asurayi74
Amar durante toda una vida y cargar con el recuerdo de ese amor parece un sueño. Sin embargo, cuando el cariño florece entre espinas, el recuerdo se convierte en una condena.
Sergio Pérez fue, alguna vez, el poderoso consorte del emperador Lewis Hamilton. Pero ni el poder ni la devoción pudieron resistir el paso de los años. Las intrigas del palacio, la ausencia de un heredero y las incesantes presiones de la corte marchitaron un amor que parecía eterno, consumiendo lentamente al emperador.
En su lecho de muerte, Hamilton pronunció la única promesa que sería incapaz de romper:
-Si existe otra vida... no volveré a casarme contigo.
Ahora, con una juventud renovada y el destino dispuesto a conceder una segunda oportunidad, las decisiones que una vez sellaron su tragedia ya no volverán a repetirse.
*Vi una mini novela china y me inspire de ello.*