venom900az
Todos elogian su velocidad, su espíritu y esa sonrisa legendaria que parece no apagarse nunca.
Pero Special Week no corre por la gloria ni por los trofeos.
Ella corre porque, en el instante exacto en que llegó a este mundo, su madre tuvo que abandonarla.
Cada victoria es un intento desesperado por saldar una deuda con el pasado.
Sin embargo, cuanto más rápido intenta correr, más se da cuenta de que no está compitiendo contra rivales en la pista, sino contra el eco de un silencio que, tarde o temprano, vendrá a reclamar lo suyo.