JadeCarmona7
Ni monstruos, ni víctimas. En la Academia Nevermore, el verdadero peligro viste de uniforme impecable y huele a jazmín.
Merlina Addams llegó a este internado convencida de que sobreviviría al purgatorio de color rosa de Enid Sinclair y a los patéticos clanes de marginados con la misma frialdad monótona de siempre.
Para ella, el optimismo es una infección y la hipocresía social de Nevermore, un aburrimiento insufrible. Sin embargo, los pasillos de piedra de la escuela esconden un cabo suelto que nadie se ha atrevido a tocar.
Astrid no es una chica común, ni siquiera para los estándares de los raros. Es la co-capitana de esgrima, un prodigio de la botánica avanzada y una figura de porcelana pulcra que parece inmune a la suciedad del mundo.
Mientras el resto de los estudiantes se pierde en chismes de pasillo y dramas adolescentes, ella observa desde las sombras del invernadero, donde las orquídeas fantasma se alimentan de la oscuridad y de la materia orgánica muerta.
Cuando sus caminos se cruzan en el patio central, el choque es inmediato. Astrid no retrocede ante las amenazas de Merlina, no se inmuta ante sus historias macabras ni busca encajar en sus provocaciones. Al contrario: le devuelve la mirada con cerrar sus trampas.
En un tablero donde todos intentan aparentar lo que no son, Astrid es la única que entiende que la verdadera belleza reside en la precisión de la decadencia.
El año escolar acaba de volverse peligrosamente interesante,unos ojos verde cristal que esconden una calma analítica y letal, respondiendo a su hostilidad con una lógica botánica tan gélida como fascinante.
Es una planta carnívora esperando pacientemente el momento perfecto para porque Merlina no suele ser la presa de nadie... pero Astrid está acostumbrada a estudiar los puntos débiles de sus oponentes hasta verlos caer.