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Dos bandas con estilos, visiones y orgullos totalmente distintos saltaron a la fama casi al mismo tiempo, y desde su primer encuentro en una entrevista hace dos años y medio, nació una rivalidad que no ha hecho más que crecer. Gabriel, líder de una banda de rock crudo y clásico, considera que la música de Marlene es solo comercial y vacía. Ella, por su parte, lo acusa de estar estancado en el pasado y de no entender lo que el público actual busca.
Ahora, por azares de la industria musical, comparten gira por varios países de España y América Latina: mismas agencias, mismos organizadores y los mismos espacios de ensayo, estudios y hoteles -sin que nadie les avise de antemano que se encontrarían cara a cara. El orgullo les impide ceder el lugar, así que terminan compartiendo todo a regañadientes.
Lo que empieza como puro desprecio, discusiones constantes y competencia sin cuartel, poco a poco va transformándose. En Gabriel surge una obsesión silenciosa que no admite, mientras que entre los demás integrantes también empiezan a encenderse chispas donde solo había hostilidad. Las canciones que componen, sin querer, van reflejando ese cambio: de rabia a tensión, de rechazo a un deseo que no pueden controlar.
Cuando la barrera se rompa, descubrirán que entre el odio y la pasión hay una línea muy delgada. Y una vez cruzada, ya nada volverá a ser igual.