DandeLion976
John Gillman es un joven mimado que vive por las pizzas de su pizzería favorita. Cada pedido es un pequeño placer que repite sin falta: la masa crujiente, el queso que se estira perfecto, el sabor adictivo que nadie más logra igualar.
William Butcher, el repartidor británico de esa misma pizzería, no tarda en notar al rubio que siempre pide lo mismo. Lo que empieza como un trabajo más se convierte en una obsesión. Cada vez que toca el timbre de esa casa, Butcher encuentra la forma de alargar el encuentro: una sonrisa ladeada, un comentario casual, una mirada que se demora más de lo necesario.
Sabe que John espera sus entregas. Y aprovecha cada segundo.
Usa el pretexto de las pizzas para aparecer más veces, para coquetear con descaro, para cortejar sutilmente con sus feromonas hasta que el americano no pueda ignorar el aroma ajeno.
¿Cuánto tiempo más podría John resistir el encanto del repartidor que siempre llegaba justo a tiempo?