Kleyzer
Kawaki siempre creyó que las personas terminan marchándose, por eso construyó muros alrededor de su corazón y mantenía a todos lejos. Cuando fue adoptado por los Uzumaki y llegó a Japón, era un chico frío, lleno de rabia y desconfianza. Sin embargo, Sarada Uchiha fue la única que nunca se rindió con él. A pesar de su actitud, siempre lo acompañó, lo incluyó y poco a poco logró acercarse a él.
Con el tiempo, su amistad se volvió algo más profundo y finalmente compartieron un beso. Pero ese momento despertó en Kawaki un gran miedo: perderla. Convencido de que su vida solo traería peligro y destrucción a quienes ama, decidió alejarse de Sarada y actuar como si nada hubiera pasado, incluso comenzando una relación con Ada.
Sarada, herida y confundida, empezó a cambiar y a apagarse poco a poco. Al notar su tristeza, Sasuke, Sakura y su hermano Daisuke decidieron llevársela lejos de Japón para darle un nuevo comienzo y alejarla de Kawaki.