makeamercy
En una sociedad donde las jerarquías determinan el valor de una persona antes incluso de que aprenda a hablar, Naruto Uzumaki nació con todo lo que un alfa debía poseer. Altura imponente, feromonas sofocantes y una presencia capaz de doblegar a cualquiera. Los alfas lo respetan, los omegas lo desean y aun así, ninguna de esas cosas parece importar cuando se trata de Sasuke Uchiha.
Porque Sasuke jamás actúa como un omega debería.
Demasiado orgulloso, demasiado frío, demasiado difícil de controlar.
Los rumores alrededor de él siempre han sido los mismos: que rechaza cortejos, que desprecia a los alfas, que durante sus celos desaparece antes de permitir que alguien lo vea vulnerable. Muchos creen que es arrogancia. Naruto sabe que es miedo.
Y aun así, Sasuke sigue regresando a él.
A sus manos.
A su aroma.
A esa necesidad enfermiza que existe entre ambos incluso cuando intentan negarla.
Pero también regresa a Sakura.
Una beta incapaz de comprender el desastre que provoca simplemente existiendo entre ellos. Porque mientras Naruto lucha contra sus instintos territoriales cada vez que el olor de Sakura queda impregnado en la ropa de Sasuke, Sasuke parece aferrarse desesperadamente a ella como si fuera la única manera de escapar del destino que su naturaleza le impuso desde el nacimiento.
Después de todo, un omega marcado deja de pertenecerse a sí mismo.
Y Sasuke preferiría destruirse antes que entregar esa parte de él.
Entre celos, feromonas, rutinas dolorosas y sentimientos que nunca terminan de decirse en voz alta, Naruto comienza a comprender algo terrible: amar a Sasuke significa verlo elegir a alguien más una y otra vez, incluso cuando su cuerpo entero tiembla buscando el suyo.
Porque algunas personas no nacieron para ser amadas correctamente.
Y quizá Sasuke jamás iba a ser suyo, no importa cuánto lo reclamaran sus instintos.