poke6545
Lo que empieza como un ejercicio de sincronía mágica se convierte en algo mucho más difícil de controlar: cada vez que Coco se acerca, el corazón de Agott late con un ritmo que no reconoce. Un calor que no sabe nombrar. Un miedo que no sabe de dónde viene.
Convencida de que algo en ella está mal, Agott lucha por ignorar lo que siente. Pero los sentimientos, como la magia, no siempre obedecen las líneas que intentamos trazar para contenerlos.