yupamorena
...
Harry se quedó rígido un segundo. Luego, con una lentitud aterradora, levantó una mano y tocó su propio pelo. Lo enredó entre los dedos. Lo tiró suavemente, como si comprobara que era real.
-¿Qué... qué pasa? -preguntó, y su voz era la misma que antes, suave y rota, pero ahora con un temblor nuevo, un hilo de pánico-¿Qué me has hecho? ¿Por qué lloras?
Draco no podía hablar. Solo apretó más los brazos, hundió la nariz en ese pelo desgreñado y sollozó otra vez.
-Te tengo -susurró al final, tan bajo que casi no se oía-Te tengo, Potter. Te tengo.
Después de tanto tiempo, al fín tenia a Harry Potter en sus brazos