Gastelier
La Arena México nunca dormía, esa noche, bajo las luces multicolores y el rugido constante de miles de voces, el aire se sentía cargado de algo más que solo adrenalina, más bien era una mezcla de tradición, caos y pura magia mexicana, ellos habían llegado en silencio, buscando una noche lejos de escenarios, flashes y agendas apretadas, solo querían disfrutar, reír y ser normales por unas horas.
Pero lo que ninguno de ellos esperaba era que, entre máscaras brillantes, caídas espectaculares y gritos de "¡Sáquenlo!" y "¡Otra!", el destino les tuviera preparada una sorpresa.
Especialmente a Jeon Jungkook.
Porque en esa misma noche, una luchadora vestida de rojo y oro caería literalmente sobre su camino... y sobre sus piernas. Y con ese impacto, algo dentro del maknae despertaría de golpe.
A veces, el amor no llega con luces de estadio ni con una coreografía perfecta.
A veces llega volando desde las cuerdas de un ring, con máscara dorada y el corazón latiendo a mil por hora.
| A Jungkook One Shot|