HeeJake
3 stories
𑂯ㅤׅㅤ𝗂 𝗐𝗂𝗌𝗁 𝗂, 𝗵𝗲𝗲𝗷𝗮𝗸𝗲 by danyswife
danyswife
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𝗵𝗲𝗲𝗷𝗮𝗸𝗲 ᰔᩚ a jake le gustaba su mejor amigo. ⠀⠀⠀⠀⠀𖹭 𝗁𝖾𝖾𝗃𝖺𝗄𝖾 : 𝗁𝗌 𝗍𝗈𝗉 : 𝗃𝗄 𝖻𝗍𝗍𝗆 ⠀⠀⠀⠀⠀𖹭 𝗌𝗈𝖿𝗍 : 𝖿𝗅𝗎𝖿𝖿 : 𝖽𝗋𝖺𝗆𝖺 ⠀⠀⠀⠀⠀𖹭 𝗆𝖾𝗇𝖼𝗂𝗈𝗇𝖾𝗌 𝖽𝖾 𝗈𝗍𝗋𝗈𝗌 𝗌𝗁𝗂𝗉𝗌 ⠀⠀⠀⠀⠀𖹭 𝖺𝖽𝖺𝗉𝗍𝖺𝖼𝗂𝗈́𝗇 : 𝗍𝗈𝖽𝗈𝗌 𝗅𝗈𝗌 𝖼𝗋𝖾́𝖽𝗂𝗍𝗈𝗌 𝗉𝖺𝗋𝖺 @sxmybxe_ ! ⠀⠀⠀⠀﹙★﹚ 2 en #heeseung : 28/02/24 ⠀⠀⠀⠀﹙★﹚ 5 en #jaeyun : 28/02/24 ⠀⠀⠀⠀﹙★﹚ 10 en #heejake : 28/02/24 ⠀⠀⠀⠀﹙★﹚ 5 en #heejake : 01/03/24 ⠀⠀⠀⠀﹙★﹚ 1 en #heeseung : 05/03/24
121 Railton Road  by 0hessic
0hessic
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Fanfic Heejake --- : nombre : 121 Railton Road Sim jaeyun: Inmigrante coreano de 22 años, Cartero de día y poeta de noche. Llegó a Londres en el 1989 con un cuaderno gastado y poco inglés. Es Callado, observa todo y escribe lo que no se atreve a decir en voz alta: La Soledad, El racismo sutil en las calles, las personas que lo ven con desprecio. No buscaba problemas, pero los problemas llegaban a el cuando reparte cartas en Brick Lane durante las protestas contra el racismo y el fascismo. --- Lee Heeseung: Periodista de 21 años que dejó de creer en la objetividad el día que vio a la policía romperle la cámara a su padre en una protesta por el cierre de la imprenta. Desde entonces escribe para fanzines que nadie legaliza y fotografía lo que la prensa grande se niega a imprimir. No es reservado porque no puede permitírselo. La rabia le vive en la garganta como algo físico. Habla con el acento roto de quien aprendió inglés peleándose en el patio del colegio y leyendo a Orwell a escondidas en la biblioteca. No buscaba salvar a nadie. Ni siquiera a sí mismo. Solo buscaba que alguien más viera lo que él veía. Y encontró a Jaeyun repartiendo cartas en medio del gas lacrimógeno, con las manos temblando pero sin soltar su bolso. --- Ficción y poco de realismo político de 1989
Angelus Dark  by 0hessic
0hessic
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Cuando el cielo llama, un ángel no duda. Evan fue forjado para servir. Sin deseo, sin miedo, sin pensamientos. Solo para velar en los muros del Empíreo y cantar con los Serafines el Sanctus eterno. Pero abajo, en Ythral, las Tierras Míticas, el mundo se desangra. Elfos, gigantes de piedra, hijos del bosque y clanes de ogros se matan entre sí mientras una oscuridad antigua devora todo lo que queda de luz. Desesperado, Jaeyun, príncipe heredero y sangre de infierno, rompe la ley más antigua. Abre el libro prohibido. Pronuncia el ritual sagrado y arranca del cielo al Ángel Guardián más cercano al Trono de Gloria. El ritual funciona. El pacto se rompe. Evan cae. Condenado por pensar, arrojado como Lucifer cayó, Evan se estrella en un bosque sin luna. Su ala rota sangra luz, y donde su alma toca la tierra, la oscuridad retrocede como en el alba del primer día. Allí lo encuentra Jaeyun. Un caído. Un demonio que no arde. Un príncipe que te arrebató el cielo y te mirará a los ojos para decirte: lo haría de nuevo. Él no buscaba un arma. Buscaba paz. Él no quería ser salvado. Quería sentir. Ahora ambos llevan una carga que no les pertenece: un pacto roto, un cielo que los borró del Libro de los Nombres, y una atracción prohibida que huele a herejía. Porque cuando un ángel aprende a sentir y un demonio aprende a proteger, el cielo tiembla.