serendipear_
Eleanor Marsh lleva toda su vida construyendo distancia. Del mundo, de la gente, de cualquier cosa que no sea el sonido de sus pies contra el piso de madera y la música que nadie más escucha cuando ella baila. Es bailarina porque es lo único que sabe ser, y eso le ha bastado durante veintidós años.
Hasta que Michael Jackson entra a un estudio de ensayo un martes por la mañana y ella le corrige un paso.
Lo que sigue no es inmediato ni sencillo. Es dos personas que llegan temprano cuando no hay nadie, que aprenden a leer los silencios del otro, que comparten cafés en lugares sin nombre y tardes sin ningún plan. Es él, que ve algo en ella que ella misma hace tiempo dejó de mirar. Es ella, que no sabe qué hacer con alguien que no le pide que sea distinta.
• graphics de @idisray