LeonardPrz
Todas las cosas tenían un por que. ¿Crujidos en el techo? La casa era demasiado vieja, ¿Un rasguño nuevo en la ventana? Meeh, una piedra perdida de algún adolescente en busca de su pareja.. ¿Pero cómo demonios explicarías no una, sino siete desapariciones en los siete meses que llevaba del año? No se le podía atribuir a un fantasma suelto, era alguien. Y eso aterraba más que cualquier sitio abandonado, porque era real, se sentía real.
Después de todo justificar el resultado era más fácil que aceptar el miedo. Max Verstappen nunca imagino que los fantasmas no habitaban en algún lugar abandonado, también podían estar dentro de las personas.