cielunseas
Dicen que las personas que permanecen en coma pueden seguir soñando, y de ser así, seguro Brian soñó por cuatro años con el futuro que el accidente le arrebató y, sobre todo, soñó con el día de su boda.
En ese sueño Mikaela caminaba hacia el altar con una sonrisa que solo era para él, sus familias ocupaban las primeras filas y, a unos pasos de distancia, Armando - su mejor amigo - esperaba con los anillos entre las manos, listo para entregárselos cuando llegara el momento de decir "acepto".
Era el final feliz que imaginó una y otra vez mientras permanecía dormido, y cuando abrió los ojos, descubrió que el sueño sí se había hecho realidad.
Mikaela iba a casarse, solo que no con él, con Armando, quien no sostenía un anillo, sino que ahora lo llevaba puesto como el futuro esposo de la mujer que Brian nunca dejó de amar.
¿Qué tuvo que pasar durante cuatro años para que el amor de su vida terminara enamorándose de su mejor amigo?